Tarea de el coleccionismo

 

El coleccionismo

 

A través de los años, el ser humano ha tenido un afán por conservar objetos materiales que le son de su agrado, ya sea por la belleza del mismo objeto, la rareza, el significado sentimental que conlleva, la historia que el objeto pueda tener o por el simple hecho de tener un pasatiempo por recolectar objetos con ciertas características. Esto con el tiempo se fue valorando por el aspecto económico, los objetos antiguos fueron recabando más historia y más valor en el peso de la historia humana por su existencia misma (aun independientemente de sus condiciones). Otros más fueron siendo acreedores de un precio monetario impuesto por aquellos que se veían interesados en obtener el objeto, y como la oferta era limitada incluso a solo un ejemplar, hacia que el valor fuera de cantidades exageradamente altas. Unos cuantos más, con aspectos en común, se empezaron a reunir para poder demostrar sus propias adquisiciones con gente que admirara objetos de características similares, y al querer tener variedad de un solo objeto,  empezaron a darle valor dependiendo de las características y de lo único de cada objeto, por ultimo tenemos a los que empezaron a recolectar para poderle mostrar al mundo las maravillas de sus adquisiciones y encuentros, por lo que empezaron a valuar los objetos por cuestión educativa y para entretenimiento de un publico (asimismo, muy probablemente creando museos).

Podríamos dar muchos ejemplos y ahondar en la historia del coleccionismo, o bien intentar ahondar en el porque el humano se refugia en un tema como este desde el punto de vista psicológico, buscando en artículos de gran talla el porqué de la más mínima colección de un individuo. Pero no, en esta redacción hablaremos de lo interesante que es en si el coleccionismo, así como otras tantas opiniones y conjeturas.

Antes que nada, no tengo duda alguna que todos los humanos (e incluso algunos animales) coleccionamos algo, por mas pequeño que sea, y puede que los coleccionemos de forma inconsciente, así también, puede que el objeto sea tan insignificante que no lo consideremos como tal “colección”, pero aun sin considerarlo, es en sí, una colección. para aquellos que no tenemos vergüenza en admitirlo, clasificar los objetos es más fácil (sin contar el que estamos consientes de a donde se va el mucho o poco dinero que percibimos), es el admitir la naturaleza tal como es, y que canalizamos esa naturaleza en algo que realmente nos agrada, se tiene temas de conversación mas interesantes y también se logra ponerse objetivos que permiten una pequeña dosis de felicidad, tanto al adquirirlo como al ver ese mismo objeto y recordarlo (y con ello, recordar las anécdotas que conlleva la adquisición).

En mi caso, caí en cuenta de que coleccionaba objetos de diferentes indoles justo a finales del año del 2020, quizá fuera por locura de estar encerrado en casa o por otra razón, pero al acomodar mis pertenencias y al ver que tenia varios objetos de una misma categoría pero con diferentes características, me empecé decir a mí mismo -Hey, quizá tener mas variedades de esto sería genial- y por lo tanto me empecé a plantear el objetivo de cuando pudiera, buscaría más cosas similares, y por lo tanto, me volví conscientemente un coleccionista. Colecciono algunas cosas, me parece realmente divertido hacerlo, cada que puedo voy a un tianguis de chacharas y busco aquello que me pueda interesar, desde el 2021 eh encontrado cosas bastante interesantes que ahora decoran mi recamara, siento que de cierta manera refuerza mi disciplina, así como también contribuye como un objetivo a alcanzar, lo cual se traduce a un motivo mas para esforzarme y buscar entradas económicas. Pero al final, mas que derrochar el dinero en algo, siento que lo invierto en objetos, que, si en el día de mañana necesitara dinero, podría vender lo que tengo a mi disposición, no es oro ni ninguna piedra preciosa, no es un activo o una acción de una compañía, pero son objetos que, con un poco de suerte, su valor aumentara conforme pasan los años.

Algunas de las cosas que colecciono son:

·        Encendedores y caja de cerillos (algo curioso, puesto que no fumo, pero los diseños en si son lo que me llaman la atención)

·        Las figuras de los “Funky Punky” (mientras mas completas y en mejores condiciones estén, mas lo quiero)

·        Las figuras de “Como entrenar a tu dragón”

·        Artículos de películas, series o videojuegos traídos a la vida real (como del señor de los anillos, el depredador, los xenomorfos, sables laser de star wars, las pistolas de Halo, etc.)

·        Otros artículos que me puedan parecer interesantes o llamativos, y que conforme a mi conocimiento puedan valer algo

Y, pues bien, lo que mas me enorgullece y entretiene, es que no gasto los miles de pesos en estos productos, son lo que podríamos decir “gastos hormiga” controlados, pues mi modus operandi es: ir a los tianguis, buscar los productos, y cuando por fin encuentro algo interesante, procuro regatear si siento que realmente hay oportunidad de sacarle ventaja a la situación (siempre y cuando lo amerite la situación). En si, mis gastos normales suelen ser de 10 pesos por producto, lo mas caro que eh adquirido, por capricho, ah sido un muñeco animatrónica de dinosaurio, que salió al mercado con el nombre de “D-REX” por principios y mediados de los 2000 o 2005, y encontrarlo en tan buenas condiciones me animo a adquirirlo, costando un aproximado de $400 MXN. Así que ya sabe maestra, si entre sus curiosidades tiene algo que destaque, no dude en decirme para hacer trato.

Anexo fotos de mi muy pequeña colección.





 

Comentarios